Un grave incidente ferroviario ha afectado este miércoles a Urda, Toledo, España. A las 8:54, un tren AVE de Renfe, con 397 pasajeros, ha colisionado por detrás con un convoy Iryo parado que transportaba 147 personas. RTVE ha informado de más de 40 muertos y numerosos heridos. La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha sido interrumpida.

Las primeras hipótesis, según RTVE, sugieren error humano. Adif ha informado que operaba el BSL, un sistema alternativo debido a una avería en el LZB principal. El BSL detecta los trenes, pero sin supervisión continua de velocidad o distancia. El maquinista conduce basándose en señales a bordo de la vía, con ASFA como respaldo puntual.

José María Goicolea, de la Asociación de Ingenieros Civiles, hipotetiza «fallo humano» por la avería del LZB. Este sistema, desde 1992 en la línea Madrid-Sevilla, impide automáticamente las colisiones por alcance. Sugiere avería del LZB y uso solo del ASFA, pero define estas afirmaciones como «elucubraciones» todavía por confirmar oficialmente.

Óscar Carballo, del Colegio de Ingenieros de Obras Públicas, pide prudencia. Ha calificado de «extraño» un choque por alcance, dado que la señalización y la organización ferroviaria deberían impedirlo. Los sistemas de protección, mediante 'cantones', deberían detectar trenes y activar frenadas automáticas, garantizando distancias de seguridad y previniendo colisiones si funcionan.