Al término de la cumbre bilateral celebrada en Montreal, el primer ministro canadiense Mark Carney declaró la intención de concluir las negociaciones con la Unión Europea para junio de 2027 con el fin de definir un inédito estatus de miembro asociado. Según informó la cadena Euronews, la propuesta busca estrechar los lazos entre ambas orillas del Atlántico en tres ejes fundamentales: políticas comunes, programas comunitarios y modelos de gobernanza compartida, aunque sin prever una adhesión propiamente dicha.

El proyecto, lanzado en septiembre por la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, ha suscitado dudas entre varias cancillerías europeas. Durante las negociaciones preparatorias, Alemania se opuso al uso de la locución miembro asociado, determinando la inclusión en el texto final de la declaración conjunta de la expresión asociación cada vez más estrecha. También el presidente del Consejo Europeo António Costa evitó la formulación cuestionada durante las conversaciones.

A pesar de los reparos surgidos a nivel diplomático, Carney y von der Leyen confirmaron la voluntad de proseguir la vía de negociación. La cumbre ya ha producido acuerdos para ampliar la colaboración en el comercio digital, en las materias primas críticas, en la energía, en la inteligencia artificial y en el acceso canadiense a programas europeos como Horizon y Erasmus, además de confirmar el apoyo económico destinado a Ucrania.

Durante la próxima primavera está previsto un encuentro conjunto entre los miembros de la Comisión y el gobierno canadiense para precisar los detalles técnicos del acuerdo. Posteriormente, la cuestión se someterá a los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea y al parlamento canadiense para las valoraciones institucionales correspondientes.