El primer ministro británico Andy Burnham ha manifestado su apertura a la posibilidad de que el Reino Unido ofrezca disculpas formales por el papel histórico desempeñado en el comercio transatlántico de esclavos. Según informó la cadena británica BBC News, el jefe del gobierno de Londres rechazó, sin embargo, de forma categórica la hipótesis de conceder indemnizaciones económicas, sosteniendo que dichas compensaciones no constituyen la respuesta adecuada para afrontar las responsabilidades del pasado.

La toma de postura llega en vísperas de la cumbre de líderes de la Mancomunidad de Naciones en el Caribe, en la que participará el propio Burnham. En los últimos días, los países caribeños habían reiterado su petición de disculpas oficiales y reparaciones económicas. Burnham calificó el tráfico de esclavos africanos como una violación brutal, afirmando que el país debe mirar de frente a la historia.

En una tribuna para el diario The Guardian, el primer ministro explicó que la población británica contemporánea no puede ser considerada legalmente responsable de agravios históricos cometidos en épocas y marcos normativos diferentes. El ejecutivo tiene la intención de iniciar un diálogo estructurado con las naciones afectadas, considerando la escucha de las peticiones de disculpas estatales como una pieza central de este intercambio diplomático.

Según fuentes gubernamentales citadas por la emisora, la iniciativa también busca reforzar la cohesión de la Mancomunidad. La primera ministra de Barbados, Mia Mottley, acogió con satisfacción la disposición al diálogo confirmando el compromiso con una justicia reparatoria, mientras que Denis O'Brien, de la Repair Campaign, consideró las declaraciones insuficientes, reclamando disculpas formales inmediatas por parte de Downing Street.