Escocia se prepara para la Noche de Bonfire del 5 de noviembre con la operación policial más extensa desde 2025, visita del expresidente Trump. Aproximadamente 1.700 agentes serán desplegados para gestionar disturbios por fuegos artificiales, un partido de fútbol europeo del Celtic en Glasgow y posibles protestas. La BBC News señala una “combinación única” de riesgos para la seguridad.

La Operación Amberlight de Police Scotland tiene como objetivo la seguridad pública y de los servicios de emergencia. Dieciocho fuerzas policiales inglesas y galesas proporcionarán apoyo. La policía ha advertido de “consecuencias muy reales” por los disturbios. Zonas de Control de Fuegos Artificiales (FCZ) están activas en Edimburgo y Glasgow desde el 30 de octubre.

Esta movilización refuerza la Operación Moonbeam, la intervención anual contra la delincuencia por fuegos artificiales, que cumple su noveno año. Graves disturbios en 2023 hirieron a más de sesenta agentes. Este año, el partido de la UEFA Europa League entre Celtic y Besiktas y las protestas previstas aumentan la complejidad en la gestión del orden.

El superintendente jefe David Robertson, comandante de la Operación Amberlight, define la Noche de Bonfire como una de las noches más exigentes. Ha confirmado el apoyo a las divisiones locales con capacidades especializadas. Las FCZ permanecerán activas hasta el 8 de noviembre en Edimburgo y hasta el 9 de noviembre en Glasgow, sancionando el uso de pirotécnicos en las zonas designadas.