Un gravísimo accidente entre dos trenes de alta velocidad operados por las compañías Iryo y Renfe ocurrió en Urda, en la provincia española de Toledo. Según lo informado por la emisora RTVE, el dramático balance incluye al menos sesenta y nueve víctimas confirmadas y decenas de personas que resultaron heridas tras el violento choque en las vías.

El impacto involucró al convoy Iryo 6079, provocando la suspensión inmediata de la circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía en ambos sentidos. Como respuesta logística a esta emergencia, la compañía Renfe decidió bloquear la venta de billetes para el trayecto hasta el mes de diciembre.

Mientras tanto, los equipos forenses han completado cuarenta y ocho autopsias e identificado a cinco personas fallecidas. La Guardia Civil ha invitado formalmente a los familiares más cercanos a facilitar muestras de ADN para facilitar el reconocimiento de los desaparecidos. Siguen siendo inciertas las causas desencadenantes del siniestro, aunque las investigaciones preliminares apuntan hacia la hipótesis de un error humano.

A raíz de la tragedia, el gobierno español decretó tres días de luto oficial nacional, programados para los días 29, 30 y 31 de octubre. Además, el ministro de Transportes Óscar Puente comunicó que comparecerá el 3 de noviembre ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados para informar sobre los hechos.