Europa debe establecer un marco común de seguridad y asumir una mayor responsabilidad en su propia protección, ya que el cambio en las relaciones transatlánticas constituye una transformación definitiva. Así lo afirmó el ex primer ministro británico Keir Starmer durante una cena organizada en Dublín por la British Irish Chamber of Commerce, según informó la cadena BBC News. El ex primer ministro precisó que Washington ha dejado clara su intención de no seguir financiando la defensa de los aliados europeos.

En su intervención en el City Hall de la capital irlandesa, Starmer subrayó que este escenario no es un simple paréntesis vinculado a la presidencia de Donald Trump, sino una condición permanente. A su juicio, el continente fue sorprendido desprevenido primero por el ataque ruso a Ucrania y posteriormente por las decisiones estadounidenses, lo que hace necesario recuperar terreno rápidamente en el plano estratégico, sin que ello comprometa en ningún caso la relevancia de la alianza militar y de inteligencia entre el Reino Unido y Estados Unidos.

El exlíder laborista argumentó que el aumento del gasto en defensa representa solo una parte de la respuesta necesaria a los desafíos actuales. Reclamó una coordinación paneuropea equiparable a la integración del mercado común, precisando que la acción no puede recaer exclusivamente en la Unión Europea, ya que las naciones periféricas del continente resultan determinantes para toda la estructura defensiva regional.

Las declaraciones se producen tras meses complejos en las relaciones bilaterales con Washington, caracterizados por desacuerdos previos sobre el uso de bases aéreas británicas para incursiones militares en Oriente Medio. A pesar de tales fricciones y de los comentarios críticos recibidos de la administración estadounidense, Starmer reiteró la importancia de los lazos institucionales históricos, confirmando de todos modos su intención de mantener el contacto con su homólogo de ultramar tras la conclusión de su etapa en Downing Street.