Adriano Galliani ha presentado formalmente su candidatura para la presidencia de la FIGC, posicionándose en directa competición con el actual Comisario federal Giovanni Malagò. Según lo informado por RaiNews, Galliani, conocido por su trayectoria como administrador delegado de Milán y Monza y actualmente senador de Forza Italia, ha completado el paso necesario para la afiliación, convirtiéndose en directivo acompañante del Enotria1908, histórico club amateur milanés.

La estrategia de Galliani prevé la búsqueda de un fuerte respaldo de la Lega Serie A. Como alternativa, el candidato podría orientarse hacia el apoyo de la Liga Nacional de Aficionados, liderada por Giancarlo Abete, ya derrotado por Malagò en una elección anterior en junio. Este escenario evidencia las complejas dinámicas políticas internas del mundo del fútbol italiano.

Giovanni Malagò, por su parte, se declara confiado en poder reconfirmar su éxito electoral. La atención está ahora dirigida a la próxima cumbre informal de los clubes de Serie A, un momento crucial para las alianzas. Ambos candidatos deben reunir 11 firmas para presentar su propia candidatura, con fecha límite fijada para el 4 de noviembre, y las negociaciones entre los clubes son intensas.

En este marco dinámico, se insertan también las posiciones de los diversos componentes del fútbol italiano. Las convocatorias de las directivas de la Asociación Italiana de Futbolistas (AIC) y de la Asociación Italiana de Entrenadores de Fútbol (AIAC) son esperadas. Tradicionalmente estas asociaciones tienden a alinearse conjuntamente para el voto, pero su posición podría no coincidir explícitamente con la de la Lega Serie A, añadiendo incertidumbre al panorama electoral.