Las autoridades sanitarias de la región marroquí de Tánger-Tetuán-Alhucemas han registrado 25 casos sospechosos de difteria, con varias infecciones confirmadas, distribuidos en siete provincias. La noticia, reportada por “Hespress EN”, sigue al fallecimiento de un niño en Ksar El Kebir a principios de semana. Catorce pacientes ya se han recuperado, mientras la vigilancia continúa para prevenir la propagación.

La provincia de Larache tiene el mayor número con ocho casos sospechosos, incluidos dos confirmados y cuatro a la espera de resultados. Tetuán cuenta con cinco casos, dos de los cuales están confirmados. Tánger-Asilah y M’diq-Fnideq han reportado cuatro casos cada una. Chauen, Fahs-Anjra y Uezán han registrado en total cuatro casos sospechosos, sin confirmaciones directas en estas últimas tres áreas.

Esta recrudescencia marca la reaparición de la difteria en Marruecos en 2026, después de una ausencia desde 1992. Ya a finales de septiembre, se habían identificado brotes en la región de Sus-Masa, involucrando a niños con vacunaciones incompletas. La difteria es una infección bacteriana que afecta la garganta y la nariz, transmitiéndose por vía respiratoria; los síntomas pueden incluir fiebre, dolor de garganta y dificultades respiratorias.

El programa nacional de inmunización marroquí prevé dosis a los dos, tres, cuatro meses y refuerzos posteriores. Las autoridades sanitarias mantienen rigurosos procedimientos de vigilancia, pruebas y aislamiento. El Ministerio de Salud había advertido previamente sobre el riesgo global de una resurgencia de la difteria, ligada a la disminución de la cobertura vacunal y a la desinformación.